Fotos visita
¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si de repente de tu ordenador en el aula de informática empieza a salir humo? Vale, lo más probable es que sea un ventilador averiado o una fuente de alimentación dando sus últimos coletazos, pero... ¿y si no? Los institutos están llenos de equipos electrónicos potencialmente peligrosos, y un incendio en un aula de informática podría causar daños materiales cuantiosos e incluso poner en riesgo vidas humanas.
Aquí es donde entra en juego nuestro héroe del día: el extintor CO2. Puede que no tenga capa, pero su eficacia en la lucha contra incendios eléctricos lo convierte en un elemento imprescindible en cualquier aula de informática. Pero, ¿por qué el CO2 y no otro tipo de extintor? ¡Sigue leyendo para descubrirlo!
Para combatir a nuestro enemigo, primero debemos conocerlo. A diferencia de los incendios convencionales provocados por materiales combustibles como la madera o el papel, los incendios eléctricos se producen por un fallo en el sistema eléctrico. Esto puede deberse a un cortocircuito, un sobrecalentamiento o un mal funcionamiento de los equipos.
Los incendios eléctricos son especialmente peligrosos en las aulas de informática porque se originan en el interior de los dispositivos electrónicos. Esto hace que sean difíciles de detectar a simple vista y puedan propagarse rápidamente si no se extinguen a tiempo.
Vale, ya sabemos que el fuego en un aula de informática no se comporta igual que una barbacoa descontrolada en el jardín. Ahora toca explicar por qué el extintor de CO2 es el arma perfecta contra este tipo de incendios.
Los extintores CO2 funcionan expulsando dióxido de carbono (CO2) a presión. El CO2 actúa como un agente extintor por sofocación, desplazando el oxígeno necesario para que el fuego se mantenga. Además, el CO2 es un gas no conductor, lo que lo hace seguro de usar en equipos eléctricos energizados, evitando el riesgo de una descarga eléctrica para la persona que intenta apagar el fuego.
Pero las ventajas de los extintores de CO2 no acaban aquí:
Limpios: El CO2 se evapora sin dejar residuos, evitando daños a los equipos electrónicos sensibles.
Eficaces: El CO2 es un agente extintor muy eficaz contra incendios eléctricos pequeños y medianos.
Fáciles de usar: Los extintores de CO2 suelen ser relativamente ligeros y fáciles de manejar, lo que los hace ideales para su uso en entornos educativos.
Vale, ya sabes que el extintor de CO2 es tu mejor aliado en caso de incendio eléctrico en el aula de informática. Pero ojo, que no se trata de cogerlo y darle al gatillo como si estuvieras en una película de acción.
Utilizar un extintor de CO2 requiere seguir unos pasos básicos para garantizar la seguridad y la eficacia de la extinción:
¡Mantén la calma! Lo primero es no entrar en pánico. Llama a los servicios de emergencia inmediatamente.
Evalúa la situación. Asegúrate de que puedes utilizar el extintor de forma segura y que no hay peligro de inhalar el CO2.
Quita el pasador de seguridad. Localiza y retira el pasador de seguridad del extintor.
Apunta la boquilla hacia la base del fuego. No apuntes directamente a las llamas, sino a la base del incendio para cortar el suministro de oxígeno.
Aprieta la maneta de descarga. Mantén la presión sobre la maneta para liberar el CO2 a presión.
Descarga el extintor en ráfagas cortas. Evita descargar todo el contenido del extintor de golpe para tener capacidad de seguir combatiendo el fuego si es necesario.
Evacúa el aula. Una vez que hayas comenzado a extinguir el fuego, evacúa el aula de forma ordenada y siguiendo las instrucciones del personal docente.
Recuerda: Los extintores de CO2 están diseñados para incendios pequeños y medianos. Si el fuego es grande o se está propagando rápidamente, lo mejor es evacuar el aula inmediatamente y dejar la extinción del incendio a los bomberos profesionales.
Los extintores de CO2 son una herramienta esencial para la seguridad en las aulas de informática, pero no son la única medida que podemos tomar para prevenir incendios. La prevención es siempre la mejor estrategia, y en este caso, podemos implementar diversas acciones para minimizar el riesgo de que se produzca un incendio:
Mantenimiento regular de los equipos electrónicos: Es fundamental realizar un mantenimiento preventivo periódico de los equipos informáticos para detectar y corregir posibles fallos que puedan derivar en un incendio.
Instalación de sistemas de detección de incendios: La instalación de detectores de humo y sistemas de alarma contra incendios en las aulas de informática puede alertar rápidamente de la presencia de humo o fuego, permitiendo una evacuación oportuna y una intervención temprana.
Formación en seguridad contra incendios: Es crucial que tanto el personal docente como los alumnos reciban formación en seguridad contra incendios, incluyendo el uso correcto de los extintores de CO2. En esta formación se deben enseñar los procedimientos de evacuación en caso de incendio, así como las medidas de prevención para evitar riesgos.
Orden y limpieza: Mantener las aulas de informática ordenadas y limpias, evitando la acumulación de materiales combustibles, reduce significativamente el riesgo de incendio.
Reglas claras y supervisión: Es importante establecer reglas claras sobre el uso de los equipos electrónicos en el aula y supervisar a los alumnos para garantizar que las cumplen. Esto incluye evitar el uso de cables en mal estado, enchufes sobrecargados o la colocación de equipos electrónicos cerca de fuentes de calor.
La seguridad en las aulas de informática debe ser una prioridad absoluta. Implementando las medidas de prevención adecuadas y utilizando correctamente los extintores de CO2, podemos crear un entorno seguro y minimizar el riesgo de incendios, protegiendo a los alumnos, el personal docente y los equipos electrónicos.
La seguridad en las aulas de informática no es solo responsabilidad de los adultos. Los alumnos también juegan un papel fundamental en la prevención de incendios. Es importante que sean conscientes de los riesgos y que colaboren en la creación de un entorno seguro.
Recuerda:
Prevenir es mejor que extinguir. Sigue las medidas de prevención para evitar que se produzca un incendio.
Conoce tu enemigo. Familiarízate con los riesgos de incendio en las aulas de informática.
Ten un plan de acción. Aprende a usar correctamente el extintor de CO2 y a seguir los procedimientos de evacuación.
Mantente alerta. Sé consciente de tu entorno y reporta cualquier situación de riesgo a tus profesores.
Juntos podemos crear un entorno de aprendizaje seguro y libre de riesgos.
Prisión provisional por la muerte de un hombre en un incendio en Ojos de Garza, Gran Canaria.
El barrio costero de Ojos de Garza, en el municipio de Telde, amaneció esta semana sumido en la conmoción tras conocerse que el Juzgado de Instrucción N.º 3 ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para una mujer de 66 años, acusada de provocar un incendio en el que falleció un hombre de 67 años. El suceso, que se produjo en la madrugada del pasado martes, ha dejado a la comunidad marcada por la tragedia y rodeada de preguntas.
Según las primeras diligencias judiciales, la mujer está siendo investigada por un presunto delito de homicidio. El juez valoró la gravedad de los hechos, el riesgo de fuga y la posibilidad de que se destruyan pruebas para imponer la medida de prisión preventiva.
Eran aproximadamente las dos de la madrugada cuando una llamada al servicio de emergencias alertó sobre un incendio en una vivienda de la zona. La rápida llegada de patrullas de la Policía Nacional permitió que, antes incluso de la llegada de los bomberos, se utilizara un extintor abc para frenar la propagación de las llamas.
La víctima se encontraba durmiendo dentro de un furgón aparcado a pocos metros de la vivienda afectada. El fuego alcanzó el vehículo con tal rapidez que, a pesar de los esfuerzos por contenerlo, el hombre no logró salir a tiempo. La intensidad de las llamas y la inhalación de humo resultaron letales.
Vecinos del barrio han relatado que en días anteriores al siniestro se produjeron fuertes discusiones entre la víctima y la detenida. Según estos testimonios, la relación entre ambos era tensa y se habían producido amenazas relacionadas con las pertenencias del hombre, que se encontraban en las inmediaciones de la vivienda de la acusada.
Estos elementos forman parte ahora del proceso judicial, ya que podrían apuntar a un posible móvil y a la intencionalidad del incendio. La instrucción está recabando pruebas y testimonios para esclarecer si el fuego fue provocado deliberadamente.
La investigación se desarrolla en varias líneas:
Análisis forense: determinar si la causa exacta de la muerte fue la inhalación de humo o las quemaduras.
Peritaje técnico: establecer el punto de origen del incendio y si se utilizó algún acelerante.
Declaraciones vecinales: recoger testimonios sobre la relación previa entre víctima y acusada, así como sobre la secuencia de los hechos.
Reconstrucción: valorar la cronología de la madrugada y los tiempos de reacción.
Las autoridades también revisan grabaciones de cámaras de seguridad cercanas que pudieran aportar información adicional.
Ojos de Garza es un barrio costero de Telde con una comunidad muy unida, donde las distancias entre viviendas y la presencia de vehículos estacionados en las calles generan un tejido urbano denso. Este tipo de entorno puede ser especialmente vulnerable a la propagación rápida de incendios.
Vecinos afirman que el suceso ha dejado una sensación de inseguridad y temor. Algunos señalan que, aunque no es habitual que ocurran hechos tan graves, las disputas personales no resueltas y la convivencia cercana pueden convertirse en focos de riesgo.
En este caso, la rápida actuación policial, utilizando un extintor de incendio antes de la llegada de los bomberos, fue crucial para que el fuego no se extendiera a otras viviendas cercanas. La experiencia demuestra que contar con equipos básicos de extinción y saber utilizarlos puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia.
El extintor ABC, empleado por los agentes, es versátil y está diseñado para combatir fuegos de materiales sólidos, líquidos inflamables y gases. Su uso temprano puede contener el fuego lo suficiente como para permitir la evacuación o la llegada de medios profesionales.
Aunque el caso se investiga como un posible homicidio, lo que introduce un componente criminal, la tragedia recuerda la importancia de reforzar la cultura de la prevención en la comunidad. Algunas medidas esenciales incluyen:
Disponer de extintores en viviendas y vehículos, revisados periódicamente para garantizar su operatividad.
Aprender a utilizarlos correctamente, siguiendo la técnica conocida como PASS: tirar del pasador, apuntar a la base del fuego, presionar la palanca y mover la descarga de lado a lado.
Mantener despejadas las salidas de emergencia y las áreas de paso, evitando obstáculos que puedan dificultar una evacuación rápida.
Avisar de inmediato a los servicios de emergencia ante cualquier indicio de incendio, sin intentar exponerse innecesariamente.
Alertar a las autoridades cuando se detecten amenazas o comportamientos que puedan derivar en riesgos para la seguridad.
Investigar, en fuentes confiables, como este blog contra incendios.
Más allá de la pérdida humana, este tipo de sucesos dejan un impacto psicológico profundo en el entorno más cercano. Vecinos que conocían a la víctima y a la acusada se encuentran ahora divididos entre la sorpresa, la tristeza y la preocupación por el clima de tensión que se respira.
La prisión provisional de la acusada aporta, para algunos, una sensación de seguridad, pero para otros es un recordatorio de que las fracturas sociales y personales, si no se abordan, pueden desembocar en tragedias irreparables.
El caso pasará ahora a fase de instrucción, donde se tomarán más declaraciones, se analizarán las pruebas técnicas y se evaluará la posibilidad de presentar cargos formales de homicidio o asesinato, dependiendo de lo que determine la investigación sobre la intencionalidad y la premeditación.
El juicio, si se llega a celebrar, podría tardar meses, ya que será necesario un trabajo minucioso para reconstruir con precisión qué ocurrió esa madrugada y qué papel desempeñó cada persona implicada.